Estimulación de ovulación
La estimulación de ovulación es el tratamiento más
comúnmente utilizado en el consultorio del especialista. La estimulación
se puede realizar como tratamiento único o como complemento de otros
tratamientos como Inseminación, Fertilización in Vitro o ICSI.
Como
tratamiento único, tiene como fin generar un número mayor de óvulos con
lo que aumentarán las chances de embarazo. Tenemos que saber que todos
los meses, la mujer produce (sin tratamiento alguno) un óvulo.
Es lógico
pensar que al estimular y producir un número mayor de óvulos, la
posibilidad que alguno sea fertilizado, aumenta. También se sabe que en
algunos casos, al estimular la ovulación, no solo aumentamos el número
de óvulos sino que además, mejoramos la calidad de los mismos, y
logramos un endometrio más receptivo (el endometrio es el lugar donde se
implantan los embriones).
Para estimular la ovulación, utilizamos
diversas drogas como el Citrato de Clomifeno y las Gonadotrofinas. Puede
realizarse vía oral, o inyectable ya sea intramuscular o subcutánea. Se
comienza con la estimulación entre el 2º y el 5º día de la menstruación
y se realizan siempre controles ecográficos transvaginales (monitoreo
ovulatorio) para evaluar el crecimiento de los folículos ováricos
(dentro de los cuales se encuentran los óvulos). Una vez que se observan
folículos entre 18 y 22 mm., se programan las relaciones sexuales o la
inseminación intrauterina.
Las complicaciones de la estimulación ovárica
son el Síndrome de Hiperestimulación Ovárica y los Embarazos Múltiples.
Para evitar las complicaciones es esencial un cuidadoso monitoreo ovulatorio para cancelar el ciclo si fuese necesario (por ejemplo ante
la presencia de múltiples folículos grandes) y reanudar un nuevo ciclo
con una dosis menor de medicación. |